Bremen.- El brasileño Diego abandonó ayer la concentración del Werder Bremen para volar a París e integrarse a la selección de su país que prepara su participación en los Juegos Olímpicos de Pekín.
Tras 90 minutos de reunión con la dirección del Bremen, no se llegó a ningún acuerdo y Diego tomó la decisión de partir.
"Me voy con todas las ganas a los Juegos Olímpicos, aunque estoy triste por no estar con el Bremen", confió el jugador antes de abordar el vuelo.
"El hecho es que el miércoles (hoy) cuando viajemos al centro de entrenamiento en Austria, Diego estará ausente sin permiso", remarcó por su parte Klaus Allofs, directivo del club, quien sin embargo calificó la reunión que sostuvieron como "conversación razonable".
Por su parte, el zaguero del Schalke, Rafinha, también viajó sin permiso del Schalke, que pedirá su suspensión porque no se reportó a los entrenamientos.
La "guerra olímpica" del fútbol ha crecido en intensidad mientras la FIFA y el COI optaban por callar ante una situación cada vez más desconcertante. Diego se escapó, pero el Real Madrid negó a Robinho. Mientras que Lionel Messi sigue esperando noticias con el Barcelona en Escocia.
Sin embargo, a pesar de la inconformidad de los clubes, Diego, Rafinha y Messi están amparados por la norma al ser jugadores Sub 23 y los clubes deben dejarlos partir.