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INSIDE TELECOM

El gobierno de EEUU comenzó a sacarle el mantel a BB el año pasado.

VÍCTOR SUÁREZ |  EL UNIVERSAL
domingo 4 de noviembre de 2012  12:00 AM
Móviles, gobiernos y empresas
Todos los reporteros y ejecutivos del Noticiero 2.0 de la cadena de televisión ACN en la serie de ficción Newsroom (HBO), utilizan dispositivos Blackberry mientras se mueven y contactan a sus fuentes informativas, pero trabajan con equipos Mac, de Apple, cuando se sientan a escribir o a editar sus textos y videos. La primera temporada de esta serie original de Aaron Sorkin está situada en 2011, cuando Blackberry había entrado en barrena en todo el mundo, menos en Colombia, República Dominicana y Venezuela, este último donde el número de usuarios en el último año aumentó en 72,9% (4,8 millones). Ningún personaje utiliza equipos móviles con sistema operativo Android (Google) o iOS (Apple), aun cuando para 2011, la conjunción de ambos remontaba más de 70% del mercado móvil norteamericano.

Situación distinta era la de 2008, cuando el candidato del partido demócrata Barack Obama portaba un Blackberry y lo enseñaba en todos sus mítines. En ese entonces BB gozaba de amplísima aceptación y, al ganar BO las elecciones, se pensaba que al fin EEUU tendría un presidente que aceptara y se interesara por las tecnologías personales y corporativas. F. Delano Roosevelt se comunicaba con Stalin (1945, fin de la Segunda Guerra Mundial) mediante un célebre teléfono "rojo" super-controlado, J.F. Kennedy lo hacía de igual modo con Nikita Kruschov (1962, crisis de los misiles en Cuba), Ronald Reagan conectaba con Mijail Gorbachov con ese aparejo (1985, Glasnot y Pereztroika, fin del socialismo real), el presidente George W. Bush, según contó después su esposa Laura, nunca tocó un computador durante sus 8 años en la Casa Blanca.

Blackberry cambió el escenario de las comunicaciones móviles seguras, primero en el mundo empresarial, y luego a escala individual. Había coronado su éxito inicial debido a la adopción masiva que había hecho todo, literalmente todo, el entramado de la administración pública estadounidense, incluyendo el Servicio Secreto y el Pentágono. Al punto de que ese gobierno prácticamente salió como fiador de Research In Motion (RIM), el fabricante canadiense de BB, cuando este perdió una demanda por violación de patentes que le costó el pago de una indemnización de más de 600 millones de dólares, y que por falta de liquidez en algún momento amenazó con tumbar sus redes. Durante casi una década, el gobierno y las corporaciones estadounidenses dependieron casi absolutamente de BB para el intercambio de datos con movilidad segura.



Cambio de paradigma. En 2007 salió el iPhone, y cambió los pliegues mineralizados de la industria mundial de las telecom; luego Android, que logró masificar el acceso móvil a Internet y consolidó el término Smartphone, que traduce teléfono inteligente, y tres años más tarde volvió Apple a cambiar la historia con iPad, que es sinónimo de ese otro instrumento que llaman Tablet, Tableta o Tabla, como la de Moisés. La ventisca se transformó en huracán, y BB se quedó aferrado a una vela que se está derritiendo a paso de Sandy. En el último trimestre de los 157 millones de smartphones vendidos en todo el mundo, apenas 7.7 millones fueron de RIM.

Pero una cosa es el consumo personal y otro, muy exigente, el empresarial y gubernamental. Son distintos los parámetros. El consumidor promedio cambia de equipo o de proveedor con facilidad asombrosa, muchas veces nariceado por tarifas y ofertas. Halliburton y Wolkswagen, por ejemplo, cuando cambian de equipos también cambian sus plataformas de soporte. Y ello conlleva decisiones de peso, en inversiones, seguridad, entrenamiento, backoffice, servidores, etc.

El gobierno norteamericano comenzó a sacarle el mantel a BB el año pasado y apuró el tránsito este año, al punto que se ha convertido en cascada que hace presentir el fin de BB en el corto plazo, al menos entre las corporaciones. El mito de la máxima seguridad que ofrecía RIM había sido descuadernado por los productos Apple y en menor medida por los Android. Las grandes agencias y departamentos, han estado evaluando el caso, y están decidiendo con rapidez.

The National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), que se ocupa del seguimiento y prevención ante tormentas y maremotos, fue uno de los primeros en abrir el dique en febrero pasado. RIM estaba pasando por el mal trago del cambio de cúpula gerencial, pero ante el caso a sus voceros no se les ocurrió replicar otra cosa que "poco importan esos 3.000 usuarios si tenemos un millón de clientes gubernamentales". Le siguió el Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms, and Explosives. Para ese momento, RIM había visto caer en 47% sus colocaciones de equipos en EEUU. Otros departamentos se sumaron y la estampida fue tomando mayor volumen. Se juntó la Administración de Aduanas e Inmigración (ICE), dependiente del Departamento/Ministerio de Seguridad Interna, que abrió un concurso, con RIM incluido, y evaluó con la máxima puntuación al sistema operativo de Apple como el más seguro y fácil de usar, además de sus menores costos asociados. Además le atribuyó las mejores condiciones para solaparle sistemas de scanning biométrico.

Para el gran salto se prepara el Departamento de Defensa (el temible Pentágono), que por primera vez se dispone a abrir sus redes a equipos distintos a BB, en este caso a iOS y Android. La agencia Bloomberg reportó esta semana que el DoD se encuentra en fase de contratación de una empresa para construir un sistema que administre al menos 162.500 equipos con iOS y Android, cifra que podría extenderse a ocho millones en el corto plazo.

El plan abre las puertas para que los militares tengan alternativas a los Blackberries, los cuales siempre han estado presentes en las rede del Pentágono. El documento señala que el Pentágono quiere permitirle a sus empleados acceso a sus redes con un amplio abanico de equipos móviles, de manera de tomar ventaja de las crecientes capacidades que existen y que se están desarrollando en el mercado. El contrato será asignado en abril 2013.



Lentos latinos. Lo que me dice el venezolano Jorge Alvarado, CEO de iUTUM, empresa que se dedica a comercializar y darle soporte a equipos iOS para el mercado corporativo en América Latina, es que el negocio de Apple "va viento en popa". 94 por ciento de las empresas del ranking Fortune 500 están en pruebas o están andando con el tema de iOS, y sus Tablets acaparan más de 94 por ciento del tráfico móvil con esa herramienta, aunque reconoce que en la región el ritmo de adopción en el sector gobierno es bastante lento.

vvsuarez@cantv.net

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